Uno de los primeros educadores de niños sordos

(Sahagún 1508- Oña 1584)

Este monje benedictino español fue responsable de la educación de varios niños sordos en el monasterio burgalés de San Salvador de Oña. Se le conoce como el primer educador de sordos del mundo. Bien es sabido por todos que la regla de los monjes negros les impedía hablar en el monasterio, tan sólo en el locutorio, por lo que era muy normal hablar por señas o signos entre los hermanos.

Su método se conoce con certeza, a partir del hallazgo, en 1986 en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, de un manuscrito suyo donde relata los rudimentos del mismo. Está documentado que Ponce de León enseñara a hablar, primeramente, enseñaba a sus alumnos a escribir,les señalaba con el dedo índice de la mano derecha las letras figuradas en su mano izquierda (alfabeto bimanual) y luego los objetos identificados o rotulados con su respectivo nombres; después, les hacía repetir manualmente y por escrito, por este orden, las palabras que correspondían a los objetos.

Pedro Ponce, rompió con los prejuicios de que eran víctimas estas personas en esa época
También se le atribuye, sin pruebas, la autoría de un libro inexistente, Doctrina para los mudos–sordos.
Hoy en día existen muchos colegios e instituciones relacionadas con la educación especial, especialmente en España e Iberoamérica, que reciben el nombre de este benedictino.
En Sahagún, al lado de los restos de la abadía benedictina, tiene dedicado un monumento al igual que el Camping Municipal lleva su nombre.
Por su calidad de monje disponía de una serie de ventajas para enfrentarse desde nuevas perspectivas en el uso lingüístico.
Sin bien la obra de Ponce no encontró inmediata continuidad, ni profunda repercusión social, al no crearse institución alguna, sus éxitos influyeron decisivamente en la pedagogía posterior.